Entrenar con una lesión o una limitación
La frase «adaptado a todos los niveles» la dice cualquiera. Lo que la hace verdad aquí es el formato: como cada persona trabaja en su estación con su carga, tu limitación no para la clase de nadie — y sobre todo, no te deja fuera.

Tres cosas que se pueden cambiar
El ejercicio
Si un movimiento no te va, se cambia por otro que trabaje lo mismo sin tocar la zona.
La carga
Mismo ejercicio, menos peso o menos rango. Sigues en el circuito con el resto.
El ritmo
Menos repeticiones en el mismo tiempo, o más descanso entre estaciones.
Y algo que suele importar y casi nadie dice: la sala está adaptada a personas con discapacidad, es diáfana y está climatizada. En el blog contamos casos concretos, con el ejercicio y el material que se cambia.
Qué pasa si vienes con una lesión
- 1
Nos lo cuentas cuando reservas la clase de prueba, por WhatsApp, por teléfono o por correo.
- 2
Hablamos antes de empezar, con calma y sin prisa.
- 3
Entrenas con el grupo, con tu versión de los ejercicios desde la primera clase.
- 4
Se ajusta sobre la marcha según cómo responda tu cuerpo las primeras semanas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo entrenar si estoy todavía en readaptación?
Sí, adaptando el entrenamiento.
¿Tengo que contarle mi lesión a todo el mundo?
No. Se lo cuentas al entrenador antes de empezar y queda entre vosotros. En la clase simplemente harás tu versión del ejercicio, como todo el mundo hace la suya.
¿Y si me duele algo a mitad de clase?
Se para, se mira y se cambia. Entrenar con molestia no entra en el plan.
Cuéntanos qué tienes y te decimos si podemos
Cuando nos escribas para reservar, cuéntanos tu lesión o limitación. Si vemos que no es para nosotros, te lo diremos antes de que te muevas hasta Petrer.
